
En ti encuentro el contraste de la armonía.
No sabría decirte si eres cálida o eres fría.
Lo que soy, lo que escribo siendo cría.
Reconociendo, en mi piel, melancolía.
Porque quiero volver a tus aguas,
que tus rocas corten mis pies.
Sentirme poderosa al desnudarme,
desvanecerme en tu luz a través
del tiempo que no existe si desciendo,
encontrándome una cueva oscura.
En ella los ecos danzan,
mientras me cuida, tu voz, de la locura.

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