Tamborileo de mis dedos

Me gusta escribir en teclado. Podría ser redactora. Pero escribo porque hay veces en la vida que no tengo nada, absolutamente nada que hacer, mientras espero que todo se resuelva.

Los trámites son algo ortopédico.

Supongo que los ratos en que no escribo, ni leo, ni miro audiovisuales, ni cocino, ni como, ni tomo el sol, ni escucho música, ni medito… son los ratos que podría pasar con amistades.

Pero no tengo ni un amigo, ni uno solo. Todos me engañaron, traicionaron, abandonaron o simplemente eran compañías demasiado inconvenientes.

Intento encontrar mi lugar sin moverme de sitio. Sí, ya sé que aquí no hay hueco para mi.

Termina septiembre…todas sabemos como se siente eso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *