Poema

Mira qué afición, acordarme
de cuando canté por placer.

Ya ves que empiezo a perderme
en razones y formas de ser.

Fuera la buena memoria,
que me enreda y me birla candor.

Pase todo lo que es gloria,
me transporte a un momento mejor.

Quédate, como si fuera
tu gema dorada de amor.

Abrázame lleno de marcas
y de paso te saco el dolor.

Fuego que arde en tus mirillas,
al sentarnos cerquita los dos.

Chispa que salta en mi piel,
cada vez que me dices adiós.

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